La empresa estatal Palmares S.A. anunció este domingo en su página oficial de Facebook que sus restaurantes saldrán de sus cocinas habituales para llevar «ofertas de alimentos elaborados con precios asequibles» directamente a los barrios habaneros, en respuesta a la grave crisis electroenergética que atraviesa la isla.
«En estos días complejos debido a la situación electroenergética, pero es precisamente en la dificultad donde más fuerte se hace nuestra unión», escribió la empresa en su publicación, acompañada de imágenes de platos servidos en envases de poliestireno con arroz amarillo, carne molida guisada, ensalada y vianda, preparados por cocineros uniformados en condiciones de calle.
El anuncio llega en el peor momento energético que ha vivido Cuba en décadas. La Unión Eléctrica reportó un déficit máximo histórico de 2,113 MW el pasado 13 de mayo, con apenas 1,230 MW disponibles frente a una demanda de 3,250 MW.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció públicamente que los apagones en La Habana «superan el orden de 20, 22 horas» diarias, dejando a las familias con apenas una hora y media a cuatro horas de electricidad antes de nuevos cortes.
La crisis impide a los hogares cocinar y refrigerar alimentos, lo que convierte la escasez de comida en una emergencia paralela a la falta de electricidad.
Esa doble carencia fue la chispa de las protestas que estallaron en La Habana entre el 12 y el 17 de mayo, consideradas las más masivas desde el 11 de julio de 2021, con cacerolazos, bloqueos de calles, fogatas y quema de basura en al menos 12 municipios.
En San Miguel del Padrón, vecinos se concentraron frente a la sede del gobierno municipal con la consigna «¡Corriente y comida!», mientras que en Marianao residentes cerraron la intersección de 100 y 51 tras más de veinte horas consecutivas sin electricidad.
En ese contexto de malestar social, el anuncio de Palmares puede leerse tanto como un gesto de solidaridad como una respuesta propagandística del Estado ante el descontento popular.
La empresa, que opera entre 678 y 850 instalaciones en todo el país —incluyendo el Cabaret Tropicana y la red de cafeterías DiTú—, no precisó en su publicación los precios concretos, los barrios específicos que atenderá ni la frecuencia de la iniciativa.
El tono patriótico del anuncio, con hashtags como #CubaEsAmor y #UnidosPorCuba, contrasta con el historial de la propia empresa: en enero de 2023, Palmares incrementó los precios de sus alimentos en Sancti Spíritus, lo que generó críticas generalizadas entre la población.
La crisis energética tiene raíces estructurales: el sistema eléctrico cubano requiere 250 millones de dólares anuales solo en mantenimiento, sin incluir combustible, y el país estuvo meses sin suministro regular de crudo. Un donativo ruso de 100,000 toneladas se agotó rápidamente, sin que el régimen haya presentado una solución sostenible a la vista.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
