La economía de República Dominicana cerró 2025 con un crecimiento moderado estimado en 2.1%, una cifra inferior a las proyecciones oficiales iniciales de 4.5% y también por debajo de su potencial histórico, cercano al 5.5%, pese a las medidas monetarias y fiscales implementadas durante el año. Sin embargo, para 2026, marcado por las tensiones geopolíticas, se prevé una leve recuperación, con una expansión económica proyectada de entre 3.5% y 4%.
Así lo afirmó Julio Figueroa, director general y jefe para América Latina de Citi, durante una entrevista concedida al director de elDinero, Jairon Severino, en el marco de su visita a República Dominicana para reunirse con clientes de la entidad y evaluar el desempeño del negocio y del país. El ejecutivo destacó que observa de manera positiva el panorama macroeconómico dominicano y aseguró que el país podría liderar el crecimiento económico regional en 2026.

“Yo creo que este año debe ser la economía o una de las que más crecerá de toda Latinoamérica. A pesar de que a todos los dominicanos les gustaría que creciera más, sigue siendo una de las economías que más crece en la región, entre 3.5% y 4% para 2026”, expresó Figueroa.
Indicó que América Latina registra un crecimiento promedio cercano al 2.2%, por lo que República Dominicana mantiene un desempeño significativamente superior, aun en medio del complejo contexto internacional.
El representante de Citi resaltó diversos elementos que fortalecen la posición del país frente a los inversionistas internacionales, entre ellos la estabilidad política y económica, “reglas claras” para los negocios, apertura al capital extranjero, ubicación geográfica estratégica, alineamiento con Estados Unidos y el talento humano.
Asimismo, señaló que clientes de Citi en Centroamérica y el norte de Sudamérica han mostrado interés creciente en invertir en República Dominicana. “Ha sido un país que ha tratado muy bien a los inversores internacionales. Eso se ha mantenido estable en los últimos 20 o 30 años”, afirmó.
Figueroa, acompañado de Pablo del Valle, director general y jefe de del Clúster del Caribe y América Central de Citi; y de Rocío Velarde, gerente de Citi República Dominicana, añadió que el país también cuenta con una comunidad empresarial abierta y profesional, lo que fortalece su atractivo para nuevas inversiones y expansión de negocios.
Impacto del contexto global
Figueroa advirtió que el escenario internacional afecta a todas las economías, aunque con distintos niveles de impacto dependiendo de las características de cada nación. “República Dominicana no puede hacer mucho para cambiar ese contexto global; cada país tendrá que tomar las decisiones necesarias para atravesar esta situación de la mejor manera posible”, enfatizó.
Explicó que las economías productoras de energía podrían beneficiarse a corto plazo, mientras que otras enfrentarán mayores dificultades. En esa línea, recordó que 2026 estará marcado por tensiones geopolíticas y podría representar el inicio de un período de “fragilidad” económica global. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), el crecimiento económico mundial podría desacelerarse de 2.9% en 2025 a 2.6% en 2026.
Además, la entidad prevé una ralentización del comercio mundial, que pasaría de crecer 4.7% en 2025 a entre 1.5% y 2.5% en 2026, debido a los efectos de las tensiones geopolíticas sobre las cadenas de suministro, el transporte marítimo y las decisiones de inversión.
Estrategia América Latina
Sobre la operación de Citi en la región, Figueroa explicó que la estrategia global del grupo, presente en 19 países de América Latina, está organizada en cinco líneas de negocio interconectadas. Tres de ellas corresponden al negocio institucional, enfocado en empresas, instituciones y gobiernos: mercados, banca y servicios. Las otras dos se concentran en clientes personales: gestión patrimonial y tarjetas de crédito en Estados Unidos.
Detalló que, en América Latina, incluida República Dominicana, la entidad opera únicamente con las primeras cuatro líneas de negocio, excluyendo el segmento de tarjetas de crédito. “A pesar de que somos una marca internacional y norteamericana, en muchos países nos perciben como un banco local por el nivel de conexión que tenemos con los negocios empresariales”, sostuvo.
En el caso local, el ejecutivo subrayó que la transformación estratégica de Citi responde a una visión global implementada durante la última década, enfocada en consolidarse como banco institucional en 94 países y banco universal únicamente en Estados Unidos.
Explicó que esta estrategia llevó a la desinversión de negocios considerados no estratégicos en América Latina, Asia y Europa, especialmente en banca minorista, tarjetas de crédito y sucursales fuera del mercado estadounidense.
“Para nosotros, República Dominicana es muy importante no solo por el negocio en sí, sino por cómo se conecta con otras naciones. Lo que diferencia a Citi de otros bancos globales es precisamente esa amplia red internacional, que nos permite servir a nuestros clientes de una manera única”, subrayó.
En relación con Haití, Figueroa recordó que Citi anunció en 2024 el cierre de sus operaciones en esa nación, afectada por una profunda crisis política, económica y de seguridad. Indicó que, tanto a corto como a mediano plazo, la entidad no contempla regresar al mercado haitiano debido al reducido tamaño de su operación en ese país.
