lunes, mayo 25, 2026

Cubanos pierden el miedo a hablar: «Cuba es una dictadura»

Más para leer

Cubanos de distintas generaciones en las calles de Matanzas se atrevieron a hablar ante una cámara sin ocultar su identidad para afirmar, sin titubeos, que viven bajo una dictadura.

El creador de contenido Emmanuel H. Castillo publicó un reel en Instagram en el que recorre la ciudad y graba testimonios que retratan décadas de represión, miedo y sueños truncados.

Ante la pregunta directa de si Cuba es una dictadura, un joven responde sin dudar: «Lo es 100%. Cuba es una dictadura y estoy 100% seguro. El que diga lo contrario es un mentiroso».

El joven añade en su denuncia un detalle que resume el funcionamiento del sistema: «Los cargos más importantes los ocupan personas no por sus capacidades intelectuales, sino por sus capacidades más bien de adulación al régimen. Mientras más tú inflas al Partido Comunista (PCC), más posibilidad tienes de dirigir en este país».

La voz de una persona mayor completa el cuadro con memoria histórica: «Cuba siempre fue una dictadura. Siempre, y de alguna manera muy disfrazada al principio».

Ese entrevistado recuerda que desde los primeros años del régimen se prohibió a los ciudadanos participar en la iglesia, hubo presos políticos y delaciones incluso entre familiares.

«Hubo una división familiar muy grande en Cuba. Hubo traición de hijos con los hermanos, con las madres al principio. Muchos se tuvieron que ir por sus ideas políticas».

Describe también el mecanismo de control más duradero del gobierno: «Una censura vocal muy grande, una mordaza que se creó muy inteligentemente».

Las consecuencias, dice, persisten hasta hoy: «Hoy tenemos ese problema de miedo a hablar y a decir las cosas. Eso ha creado muchos problemas psicológicos y traumas en las personas aunque no lo aparenten».

El video se produce en un contexto de represión documentada. En febrero de 2026, el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa registró 128 agresiones contra la libertad de expresión en un solo mes, calificándolo como un «repunte de la represión».

Matanzas, la ciudad donde se grabó el video, ha sido escenario reciente de esa represión: borrado de grafitis con la palabra «Libertad», hackeo de cuentas de activistas y presión ideológica a trabajadores obligados a firmar documentos de adhesión al régimen bajo amenaza de despido.

Sin embargo, la profundización de la crisis parece estar erosionando el miedo en sectores de la población. Más de 300 cubanos y organizaciones firmaron en enero de 2026 un llamado urgente por la liberación de presos políticos, y los cacerolazos espontáneos se han multiplicado en distintos puntos de la isla.

La frase más contundente del video de Castillo condensa el sentir de quienes ya no callan: «Aquí no puedes hacer nada, todo está limitadísimo».






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba: