Santo Domingo. –Detener los feminicidios en República Dominicana es una responsabilidad colectiva del Estado, las familias, las escuelas, las iglesias y las instituciones de salud mental, advirtió el siquiatra psiquiatra Víctor Figueroa.
Sostuvo que muchos agresores provienen de hogares donde la violencia era parte cotidiana de la dinámica familiar.
Como consecuencia, expresó, la violencia de género no es un problema que se resuelve con el endurecimiento de las penas judiciales o con campañas de concientización, porque “la violencia está incrustada en la sociedad dominicana”.
“Es un problema estructural y cultural”, insistió el profesional de la salud mental.
Precisó que la violencia que caracteriza a los feminicidas depende de la forma en que esos hombres fueron formados, pues los agresores se caracterizan por ser inseguros, con baja tolerancia a la frustración y necesitan temer control sobre sus parejas.
“Es un tema que va más incrustado en la cultura”, expresó, tras señalar que la educación, desde la niñez, resulta clave para modificar los patrones de conducta violentos entre hombres y mujeres.
“Muchos de estos hombres crecieron en ambientes donde la violencia era normalizada y perciben como una amenaza que la mujer no se someta a lo que aprendieron desde pequeños”, indicó. Figueroa consideró escandaloso que que más de 30 mujeres hayan muerto a manos de sus parejas sentimentales en lo que va de año.
El psiquiatra consideró que el fenómeno no puede analizarse únicamente desde el ámbito judicial, sino desde la formación cultural y emocional de los ciudadanos, durante una entrevista en el programa "Propuesta de la Noche", en Teleimpacto, canales 52 y 22.
