jueves, junio 11, 2026

Certificar para crecer: la apuesta que transforma el mapa sanitario dominicano

Más para leer

Ese fue uno de los principales consensos alcanzados durante el panel “Certificaciones en el sector salud: garantizando calidad y seguridad en la atención”, celebrado en el marco de un encuentro organizado por revista Mercado, donde líderes hospitalarios, especialistas en infraestructura sanitaria y autoridades regulatorias analizaron cómo la adopción de estándares internacionales está transformando el ecosistema de salud de República Dominicana.

La discusión evidenció que la conversación ya no gira únicamente en torno a prestigio institucional. Lo que está en juego es la capacidad de los sistemas sanitarios para reducir riesgos clínicos, mejorar resultados médicos y posicionarse dentro de una industria global cada vez más competitiva.

La certificación como herramienta de gestión, no como reconocimiento

Diversas investigaciones internacionales han demostrado que los hospitales acreditados presentan mejores indicadores de seguridad del paciente, mayor adherencia a protocolos clínicos y una reducción significativa de eventos adversos evitables.

De acuerdo con la Joint Commission International (JCI), una de las entidades acreditadoras más influyentes del mundo, los procesos de certificación contribuyen a fortalecer la cultura organizacional, mejorar la coordinación clínica y establecer mecanismos permanentes de evaluación y mejora continua.

Para Giancarlo Sanguinetti Durand, CEO de Amadita Laboratorio Clínico, la evolución de las certificaciones responde precisamente a esa necesidad de generar confianza en cada etapa del proceso asistencial.

“Hoy las certificaciones internacionales ya no representan únicamente prestigio institucional; son una garantía de seguridad para el paciente y de confianza para toda la cadena de atención médica”.

Su reflexión llega en un momento en que los laboratorios clínicos enfrentan una presión creciente para demostrar precisión diagnóstica, trazabilidad de muestras y cumplimiento de estándares cada vez más rigurosos.

La transformación tecnológica del diagnóstico médico ha elevado las expectativas sobre la calidad de los resultados, convirtiendo las certificaciones en un componente fundamental para minimizar errores y fortalecer la credibilidad de los servicios de salud.

El paciente cambió: las instituciones también deben hacerlo

Uno de los fenómenos más relevantes que atraviesa actualmente el sector salud es la evolución del comportamiento del paciente.

La digitalización ha generado una población más informada, capaz de comparar tratamientos, investigar reputaciones hospitalarias y evaluar indicadores de calidad antes de tomar decisiones médicas.

Desde esa perspectiva, Sergio Blasco, gerente general del HOMS, sostuvo que la acreditación se ha convertido en una respuesta estratégica a una nueva realidad de mercado.

“Las instituciones de salud que no evolucionen hacia estándares globales quedarán rezagadas frente a un paciente más informado, más exigente y más consciente de sus derechos”.

La experiencia del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS) ofrece un ejemplo concreto de este cambio. Tras obtener en 2022 la acreditación de Accreditation Canada, una de las certificaciones hospitalarias más reconocidas internacionalmente, la organización experimentó transformaciones profundas en su cultura interna, sus procesos asistenciales y su posicionamiento internacional.

Uno de los efectos más visibles fue el fortalecimiento de sus relaciones con aseguradoras extranjeras y el crecimiento superior al 150 % en la atención de pacientes internacionales.

La cifra resulta especialmente relevante dentro del contexto del turismo de salud, una industria que según estimaciones regionales moviliza miles de millones de dólares anualmente y que se perfila como uno de los sectores de mayor potencial para República Dominicana.

La infraestructura hospitalaria también salva vidas

Cuando se habla de calidad asistencial, la conversación suele centrarse en médicos, tecnología o protocolos clínicos. Sin embargo, existe un factor menos visible que está ganando protagonismo en las estrategias de acreditación: el diseño de los espacios hospitalarios.

Estudios desarrollados por centros académicos como la Universidad de Harvard y la Texas A&M University han demostrado que elementos como iluminación natural, control de ruido, circulación eficiente y diseño orientado al paciente pueden influir directamente en los tiempos de recuperación, la reducción del estrés y la disminución de infecciones asociadas a la atención médica.

Durante el panel, Héctor Mejía, fundador y CEO de Hospital Design & Quality (HDQ), enfatizó la relevancia de este componente.

“La arquitectura hospitalaria moderna debe diseñarse pensando en eficiencia médica, prevención de riesgos y bienestar humano. Los espacios también influyen en la recuperación y en la experiencia del paciente”.

La afirmación refleja una tendencia global que está redefiniendo la infraestructura sanitaria. Los hospitales contemporáneos ya no son concebidos únicamente como edificaciones funcionales; se diseñan como ecosistemas donde la seguridad, la ergonomía, la experiencia del usuario y la eficiencia operativa forman parte de una misma ecuación.

En ese contexto, la arquitectura se convierte en una herramienta estratégica de calidad clínica y competitividad institucional.

El rol del Estado en la construcción de confianza

La expansión de las certificaciones internacionales no depende exclusivamente de la iniciativa privada. También requiere marcos regulatorios sólidos que garanticen supervisión, cumplimiento y transparencia.

Durante el encuentro, Juan Gerardo Mesa, director de Habilitación y Acreditación de Servicios y Establecimientos de Salud del Ministerio de Salud Pública, explicó que el país atraviesa una etapa de fortalecimiento regulatorio orientada a elevar los niveles de exigencia en todo el sistema.

“República Dominicana avanza hacia una cultura de habilitación y acreditación más rigurosa, alineada con estándares internacionales de calidad y seguridad”.

La consolidación de estos procesos tiene implicaciones que trascienden el ámbito sanitario.

La evidencia internacional muestra que los sistemas de salud con mayores niveles de certificación generan mejores condiciones para atraer inversión extranjera, impulsar el turismo médico y fortalecer la confianza de aseguradoras internacionales.

En otras palabras, la calidad clínica también se ha convertido en una variable económica.

Más que una certificación, una estrategia de país

Lo ocurrido en el panel dejó una conclusión clara: las acreditaciones internacionales están evolucionando desde un instrumento técnico hacia un activo estratégico para la competitividad nacional.

La convergencia entre regulación, infraestructura, innovación diagnóstica y gestión hospitalaria está creando las condiciones para que República Dominicana fortalezca su posición dentro del mapa regional de servicios médicos especializados.

La verdadera pregunta ya no es cuántas instituciones obtendrán certificaciones internacionales en los próximos años. La interrogante es qué tan rápido el sistema de salud dominicano será capaz de convertir esos estándares en una ventaja estructural para atraer pacientes, inversión y talento.

Porque en la economía de la confianza, la calidad ya no se declara. Se demuestra. Y las certificaciones se han convertido en el lenguaje universal para hacerlo.


source

Relacionados

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Actualidad