domingo, mayo 31, 2026

Tabaco: el cultivo que RD no puede abandonar aunque quiera

Más para leer

República Dominicana ocupa el segundo lugar mundial en elaboración y exportación de cigarros premium. Fabrica más de 196 millones de cigarros a mano cada año, los distribuye a 148 países y genera exportaciones que superan los US$ 1,385 millones anuales. De acuerdo con el Instituto del Tabaco (Intabaco) la industria tabacalera nacional atraviesa uno de sus mejores momentos, con un crecimiento sostenido respaldado por el gobierno.

Y sin embargo, ese mismo Estado que celebra esas cifras también suscribe los compromisos del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS, aplica impuestos selectivos al consumo de cigarrillos —indexados trimestralmente por la DGII— y promueve políticas de salud pública orientadas a reducir el tabaquismo.

El Cibao no es solo geografía: es una economía entera construida sobre la hoja

Santiago concentra alrededor del 51% de la producción tabacalera nacional. En esa provincia y en las 14 restantes donde se registran zonas de cultivo, el tabaco no es un cultivo más: es el eje de la vida económica rural. Según datos de Intabaco, 29 zonas tabacaleras están distribuidas en 15 provincias, con exportaciones que superan los US$ 1,300 millones anuales —una cifra que convierte al tabaco en el tercer producto más exportado del país, solo por detrás del oro y los insumos médicos.

La cosecha 2025-2026 arrancó con más de 160,000 tareas sembradas en Jacagua, provincia Santiago. En ese acto, el exministro de Industria, Víctor Bisonó, destacó que la producción creció más de un 25% desde 2019, pasando de 278,634 quintales a más de 330,000 quintales anuales. Las exportaciones pasaron de US$ 934 millones a más de US$ 1,340 millones en el mismo período.

El sector genera más de 122,000 empleos directos, según datos oficiales. De los aproximadamente 40,000 empleos directamente vinculados al cultivo y procesamiento, el 62% son ocupados por mujeres. En comunidades como Tamboril, Villa González, Moca o Licey al Medio, el tabaco no es una opción productiva: es, en muchos casos, la única.

Una hoja con raíces históricas más profundas que cualquier política

La dependencia del Cibao respecto al tabaco no es nueva ni casual. El intelectual Pedro Francisco Bonó ya lo advertía en 1881: el cultivo tabacalero era, a su juicio, el verdadero cimiento de la democracia económica dominicana del siglo XIX. El filósofo Pablo Mella, en un análisis reciente publicado por Acento, rescató ese pensamiento: Bonó calificó al tabaco como "el auténtico Padre de la Patria" por sus efectos civiles y políticos en la formación del país.

Esa raíz histórica explica, en parte, por qué ningún gobierno dominicano —independientemente de su color político— ha podido ni intentado seriamente desmantelar el andamiaje tabacalero. El tabaco construyó identidad regional, estructuró familias campesinas y financió generaciones enteras en el norte del país. Abandonarlo no es solo una decisión económica: es una decisión política con consecuencias sociales que ningún partido quiere asumir.

El Estado apuesta a los dos lados de la mesa

La postura oficial es, en el mejor de los casos, ambigua. Por un lado, el gobierno del presidente Luis Abinader ha celebrado públicamente los récords de exportación tabacalera, ha invertido RD$ 60 millones en infraestructura para la zona franca tabacalera de Tamboril y ha respaldado la Mesa del Relanzamiento del Tabaco.

El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) va más lejos en esa narrativa: sostiene que el tabaco no solo fortalece el empleo, sino que es un componente central de la marca país de República Dominicana. Según el MICM, el cigarro dominicano es hoy un producto de identidad nacional que posiciona al país en los mercados internacionales de lujo y consolida su reputación como productor de calidad premium. El ministerio ha señalado que el sector no puede analizarse únicamente desde una óptica sanitaria, porque su dimensión económica y cultural lo convierte en un activo estratégico del Estado.

Por otro lado, la DGII aplica y actualiza trimestralmente el Impuesto Selectivo al Consumo sobre cigarrillos, el Ministerio de Salud Pública promueve campañas antitabaco y el país mantiene sus compromisos formales con el Convenio Marco de la OMS. En la COP11 de noviembre de 2025, los 183 Estados parte —República Dominicana entre ellos— debatieron cómo evitar una nueva generación de adictos al tabaco y a los cigarrillos electrónicos.

El Estado dominicano, en síntesis, recauda por el consumo de tabaco, exporta tabaco, subsidia la producción de tabaco y simultáneamente firma acuerdos para reducir el tabaco.






Servicios de Acento.com.do

Acento es el más ágil y moderno diario electrónico de la República Dominicana. Información actualizada las 24 horas. Entérate de las noticias y sucesos más importantes a nivel nacional e internacional, videos y fotos sobre los hechos y los protagonistas más relevantes en tiempo real.

Ver más



source

Relacionados

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Actualidad