La reciente llegada a plataformas de Todo lo que nunca fuimos no solo ha reavivado el interés por la novela de Alice Kellen, sino que también ha puesto en el centro de la conversación a los responsables de su banda sonora. La película, una de las adaptaciones románticas más esperadas del año, cuenta con una identidad musical marcada por la sensibilidad de dos creadores granadinos tal y como han explicado anteriormente medios como Granada Digital.
Los nombres propios detrás de esta música son el compositor Sergio de la Puente y el músico Antonio Chavarino, miembro de la formación de música electrónica Tirana. Su trabajo ha dado forma a una docena de temas en su gran mayoría instrumentales que componen la identidad sonora de la adaptación a la pantalla de la obra literaria.

El compositor, dos veces nominado a los Premios Goya, ha trabajado en títulos que lo han convertido en una referencia dentro de la música para la gran pantalla. En Todo lo que nunca fuimos, su objetivo ha sido crear un paisaje emocional que acompañe el viaje de Leah y Axel, protagonistas de esta historia marcada por el duelo, la reconstrucción personal y el amor.
De la Puente apostó por un enfoque analógico, una decisión poco habitual en las producciones televisivas actuales. Según explicó en declaraciones recogidas por Granada Digital, la banda sonora se construye a partir de sintetizadores clásicos, grabaciones en magnetófonos y voces procesadas que aportan textura y calidez. El resultado es un conjunto de temas que funcionan como un hilo emocional, articulado alrededor de un motivo central que reaparece en momentos clave de la trama.
Para Chavarino esta participación supone su primera incursión en una producción audiovisual de gran alcance, un paso que considera especialmente significativo para el proyecto. La música de Todo lo que nunca fuimos no se limita a acompañar la narrativa: la potencia. Los temas compuestos para la serie refuerzan la intimidad de los personajes, subrayan sus conflictos internos y aportan una dimensión emocional que conecta directamente con el espíritu de la novela.

Imagen promocional de la película 'Todo lo que nunca fuimos', cedida por DYP Comunicación / Javier Tolosa Echepare

Imagen promocional de la película 'Todo lo que nunca fuimos', cedida por DYP Comunicación / Javier Tolosa Echepare
Cuando una novela cuenta con una comunidad de lectores tan fiel como la de Alice Kellen, cualquier adaptación está condenada a ser comparada con el material original. Tanto la autora como el director son conscientes de ello y apelan a la comprensión de quienes llegarán al cine con el libro todavía muy presente. La banda sonora es una de esas novedades que los libros originales no tenían y ahora se añade al universo de la bilogía de Silvia Hervás, nombre real tras el pseudónimo de Alice Kellen.
