El experto en tecnología y transformación digital, Arturo López Valerio, afirmó que la República Dominicana enfrenta importantes desafíos para aprovechar plenamente el potencial de la economía digital debido a la falta de una gobernanza tecnológica efectiva y a la fragmentación en la adopción de herramientas digitales dentro del Estado.
Durante una entrevista en el programa Esto No Tiene Nombre, López Valerio explicó que uno de los principales hallazgos del informe presentado por Tabuga Think Tank ante el Diálogo Global sobre Gobernanza de la Inteligencia Artificial de las Naciones Unidas es que el país continúa viendo la tecnología como un gasto y no como una inversión estratégica para impulsar el desarrollo económico.
“El problema es que hablamos de tecnología en el discurso, pero en la práctica existe una gran fragmentación. Cada actor toma decisiones por separado utilizando recursos públicos y eso limita el impacto que podrían tener esas inversiones”, sostuvo.
El especialista señaló que esta situación afecta directamente la competitividad nacional, ya que mientras la República Dominicana avanza a un ritmo determinado, otros países evolucionan más rápido en materia de innovación y transformación digital.
A su juicio, la inversión tecnológica debe enfocarse en generar capacidades locales, desarrollo empresarial y producción de valor agregado, en lugar de depender exclusivamente de licencias y servicios importados.
“La diferencia entre gasto e inversión es que la inversión genera crecimiento económico y multiplicadores de desarrollo. Si el próximo año tengo que volver a pagar la misma licencia, no necesariamente estoy construyendo capacidades propias”, explicó.
López Valerio destacó como ejemplo los casos de países como Costa Rica y Colombia, que han impulsado políticas para fomentar empresas exportadoras de tecnología y aprovechar el talento especializado generado por sus ecosistemas tecnológicos.
Asimismo, advirtió que República Dominicana debe prepararse para los desafíos asociados a la expansión de las zonas francas tecnológicas y la llegada de nuevas industrias vinculadas a la producción de componentes electrónicos y microprocesadores.
“Debemos preguntarnos qué haremos con ese talento cuando cambien las condiciones del mercado. Necesitamos un plan para que ese conocimiento permanezca en el país y genere nuevas empresas y oportunidades”, indicó.
El experto también abordó el concepto de soberanía digital, señalando que gran parte de las plataformas tecnológicas utilizadas por los dominicanos pertenecen a empresas extranjeras, mientras que el país aún no ha desarrollado una estrategia clara para fortalecer su propia economía digital.
Según explicó, la economía digital dominicana ya representa aproximadamente un 10 % del Producto Interno Bruto (PIB), una participación comparable a la que tuvo el sector turístico en determinados períodos, aunque este aporte continúa siendo poco visible dentro de las políticas públicas.
López Valerio consideró que la República Dominicana ha quedado atrapada en lo que denominó “la trampa de los inputs”, una visión que asume que la expansión de infraestructura y conectividad es suficiente para cerrar las brechas de desarrollo.
“Ya está demostrado que no basta con tener conectividad. El próximo paso es desarrollar la economía digital y crear mecanismos que conviertan la tecnología en crecimiento económico y bienestar para la población”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que antes de crear nuevas estructuras burocráticas, como un eventual Ministerio de Tecnología, el país debe organizar y coordinar mejor el uso de la tecnología dentro del propio Estado, fortaleciendo los mecanismos de gobernanza y definiendo una estrategia clara sobre el papel que jugará la innovación en el desarrollo nacional durante los próximos años.
