SANTO DOMINGO. – Este 14 de junio se conmemora el 67 aniversario de la expedición armada que marcó un punto de inflexión en la lucha contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, uno de los episodios más significativos de la historia dominicana.
La expedición del 14 de junio de 1959 fue organizada por el Movimiento de Liberación Dominicana, integrado por exiliados dominicanos que, tras reunir recursos y recibir entrenamiento militar en Cuba, desembarcaron en Constanza, Maimón y Estero Hondo con el objetivo de poner fin al régimen trujillista, que llevaba casi tres décadas en el poder.
La operación estuvo encabezada por el comandante Enrique Jiménez Moya y reunió a cerca de 200 expedicionarios, entre dominicanos y extranjeros que respaldaban la causa. Aunque la incursión fue derrotada militarmente por las fuerzas armadas y la aviación del régimen, su impacto político y simbólico trascendió el resultado del enfrentamiento.
Los sobrevivientes fueron perseguidos, capturados y, en muchos casos, ejecutados por las autoridades de la época. Sin embargo, la acción contribuyó a fortalecer el sentimiento de oposición al régimen y se convirtió en una referencia para los movimientos democráticos que surgieron posteriormente.
Legado político del 14 de junio
- Inspirado por esa gesta, el abogado dominicano Manolo Tavárez Justo fundó el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, también conocido como Agrupación Política 14 de Junio o 14J. La organización llegó a extenderse por gran parte del territorio nacional y agrupó a miles de simpatizantes provenientes de distintos sectores sociales.
Entre sus miembros destacaron figuras como Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, opositoras al régimen, asesinadas el 25 de noviembre de 1960, hecho que incrementó el rechazo nacional e internacional contra la dictadura.
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Historiadores consideran que la expedición del 14 de junio contribuyó a debilitar la imagen de invulnerabilidad del régimen de Trujillo y ayudó a consolidar una conciencia de resistencia que desembocó en cambios políticos posteriores. Dos años después de la expedición, el dictador fue ajusticiado el 30 de mayo de 1961.
Cada año, la fecha es recordada por instituciones, organizaciones sociales y familiares de los expedicionarios como un símbolo de la lucha por la libertad, la democracia y los derechos ciudadanos en la República Dominicana.
