Ucrania atacó una refinería de petróleo clave en Moscú la madrugada de este jueves por segunda vez esta semana, informaron funcionarios rusos, mientras Kyiv intensifica sus ataques de largo alcance contra la infraestructura energética rusa.
Varios drones impactaron la refinería de petróleo de Moscú, ubicada en el distrito sureste de Kapotnya, según Sergei Sobyanin, alcalde de la capital rusa, a través de Telegram, de acuerdo con Reuters.
Más de cuarenta drones que se dirigían hacia Moscú fueron derribados, añadió.
“Las fuerzas de defensa aérea siguen repeliendo un ataque masivo”, señaló.
Un video geolocalizado por CNN mostró el momento de una explosión en la refinería. En las imágenes se observa una densa columna de humo negro que sale de una sección de las instalaciones antes de que una gran explosión sacude otra parte del complejo, lanzando por los aires el techo de un gran tanque de combustible.
Según la agencia estatal rusa TASS, que cita al gobernador regional de Moscú, Andrey Vorobyov, un edificio de apartamentos en Zhukovsky, a las afueras de Moscú, también fue alcanzado por un dron.
El impacto dañó el edificio y algunos balcones, pero no hubo víctimas, afirmó.
Los restos del dron también cayeron en otros lugares fuera de la capital, dañando un gimnasio, una instalación industrial, un centro comercial (donde se originó un incendio) y una vivienda particular, añadió.
Más al sur, en la región rusa de Rostov, un ataque con drones perpetrado el jueves causó la muerte de un civil e hirió a otros dos, además de dañar una locomotora y provocar incendios en dos instalaciones comerciales, informó el gobernador regional, Yuri Slyusar, a la agencia TASS.
El ataque del jueves en Moscú se produce después de que un bombardeo con drones “dañara una instalación en los terrenos” de la misma refinería el martes, según declaró Sobyanin en aquel momento.
Tras el ataque del martes, el presidente Volodymyr Zelensky afirmó que las fuerzas de su país habían utilizado armas de largo alcance para atacar instalaciones situadas a “500 kilómetros de distancia”, presentando la intensificación de los ataques de Kyiv en territorio ruso como una estrategia clave para obligar a Moscú a poner fin a la guerra.
En los últimos meses, Ucrania ha lanzado numerosos ataques con drones contra refinerías e instalaciones militares rusas, incluyendo bases navales, depósitos y terminales petroleras.
Algunos ataques tuvieron lugar en la región de Leningrado, donde San Petersburgo acogió recientemente un foro económico mundial, a menudo denominado la versión rusa del Foro de Davos, según Vladimir Putin.
Los analistas estiman que el presupuesto estatal ruso depende de los ingresos petroleros para al menos un tercio de sus ingresos.
Desde que comenzó la guerra de Ucrania, el número de compradores de petróleo ruso se ha reducido debido a las sanciones más estrictas de la Unión Europea y Washington. Sin embargo, la guerra de Irán resultó ser una bonanza, ya que Moscú se benefició del aumento vertiginoso de los precios mundiales del combustible y de la flexibilización de las sanciones.

Video muestra ataque de Ucrania a una refinería de petróleo en la región de Moscú
Pero los ataques casi diarios de Ucrania contra la infraestructura petrolera han tenido consecuencias graves.
Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia en 2014, sufrió escasez de petróleo y racionamiento de gasolina a principios de este mes después de que los bombardeos ucranianos restringieran el suministro por carretera en toda la región, informó Reuters.
El ataque del jueves coincide con la cumbre del G7 en Francia, donde Zelensky habló con Trump el martes.
Tras su primera ronda de reuniones, Zelensky afirmó que “todos” habían acordado ayudar a Ucrania a reforzar su defensa aérea, y que Trump había recibido sus sugerencias con agrado.
El martes por la mañana, Trump animó a Rusia a aceptar un acuerdo que pusiera fin a la guerra, que ya lleva cinco años. “Rusia ha perdido muchísimas personas, al igual que Ucrania”, afirmó.
En sus declaraciones de clausura de la cumbre, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó que Trump y otros líderes presentes han reconocido que Rusia no busca la paz, describiendo un “profundo cambio de enfoque” por parte de Estados Unidos con respecto a la guerra.
