En las segundas vueltas presidenciales realizadas en Colombia entre 2010 y 2022, la diferencia entre el preconteo —los resultados preliminares de la noche electoral— y el escrutinio oficial nunca superó 0,23 puntos porcentuales.
Así lo comprobó una revisión de este diario sobre los últimos balotajes, que además constataron que en ninguna elección anterior el escrutinio alteró el orden de los candidatos.
En las elecciones de este año, el presidente electo Abelardo de la Espriella aventajó al candidato oficialista Iván Cepeda en 0,96 puntos según el preconteo.
La Registraduría Nacional del Estado Civil informó que el preconteo y el escrutinio de primer nivel, adelantado en las últimas horas por cerca de 9.000 jueces y notarios en 2.992 comisiones escrutadoras, coincidieron en un 99,997 por ciento. El dato no es una sorpresa si se revisa el comportamiento histórico de ambas herramientas.
Las diferencias históricas entre preconteo y escrutinio de segundas vueltas
El preconteo es la transmisión de resultados divulgados por la Registraduría en la noche electoral. En el caso de las elecciones de este año, el presidente electo fue Abelardo de la Espriella con 12’959.542 votos, superando por 250.830 votos Iván Cepeda, el candidato oficialista del Pacto Histórico.
El escrutinio, en cambio, es el proceso legal en el que jueces y funcionarios verifican físicamente las actas de votación y determinan los resultados definitivos. Esa diferencia entre uno y otro define cuántos votos se ajustan —hacia arriba o hacia abajo— una vez terminado el conteo formal.
En 2022, la segunda vuelta entre Gustavo Petro y Rodolfo Hernández arrojó una diferencia de apenas 0,06 puntos porcentuales entre el preconteo y el escrutinio. Petro pasó de 11’281.013 votos en el preconteo a 11’292.758 en el escrutinio, es decir, 11.745 votos adicionales. Hernández, por su parte, sumó 24.244 votos más en el proceso de escrutinio frente al preliminar, lo que redujo la ventaja del entonces presidente electo en 0,062 puntos porcentuales.
En 2018, la diferencia fue un poco mayor, aunque igualmente marginal: 0,12 puntos porcentuales. Iván Duque obtuvo 25.236 votos más en el escrutinio que en el preconteo, mientras que Gustavo Petro no registró ninguna variación en sus votos. El resultado final fue prácticamente idéntico al preliminar.
La elección de 2014, entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga, registró la mayor diferencia de las cuatro segundas vueltas analizadas: 0,23 puntos porcentuales. Santos sumó 23.274 votos en el escrutinio frente al preconteo; Zuluaga, en cambio, perdió 12.000 votos. Aun así, el ganador no cambió ni el margen de victoria se alteró de forma significativa.
En 2010, Santos también se enfrentó a una segunda vuelta, esta vez contra Antanas Mockus. La diferencia entre preconteo y escrutinio fue de 0,11 puntos porcentuales: Santos ganó 24.742 votos adicionales en el escrutinio, mientras que Mockus no presentó variación alguna.
En ninguno de los cuatro casos anteriores el candidato ganador en el preconteo perdió la elección tras el escrutinio. La diferencia máxima registrada fue de 0,23 puntos porcentuales, en 2014.
La situación en la segunda vuelta de 2026
Para 2026, el preconteo ubicó a De la Espriella con un 49,6 por ciento frente al 48,7 por ciento de Cepeda, sobre un total de 26’095.102 votos escrutados preliminarmente. La diferencia entre ambos candidatos en el preconteo es de cerca de 0,96 puntos porcentuales. Ese margen supera con creces las variaciones históricas entre preconteo y escrutinio registradas desde 2010.
El escrutinio de primer nivel concluyó. A ese proceso le sigue el escrutinio de segundo nivel, a cargo de los tribunales departamentales, y finalmente el del Consejo Nacional Electoral (CNE), que es el que proclama oficialmente al presidente electo.
Hasta que el CNE no certifique los resultados, los datos del preconteo siguen siendo preliminares. Sin embargo, la serie histórica disponible muestra que, en las últimas cuatro segundas vueltas presidenciales en Colombia, el escrutinio no ha alterado el orden de los candidatos ni ha producido modificaciones superiores a un cuarto de punto porcentual.
La Registraduría destacó que el nivel de coincidencia entre preconteo y escrutinio en 2026 es "inédito en la historia de Colombia".
María Alejandra Moreno Flórez
Escuela de Periodismo Multimedia EL TIEMPO / Redacción Política
