La selección chilena masculina de básquetbol derrotó este lunes con autoridad a Venezuela por 78-66 en Cali, Colombia, y aseguró su clasificación a la segunda ronda de las Clasificatorias Americanas rumbo al Mundial de Qatar 2027.
Felipe Haase lideró la ofensiva nacional con 14 puntos en un triunfo que reflejó el carácter y la madurez de un equipo que, pese a conceder una importante desventaja de estatura en la pintura, volvió a demostrar que la cohesión y el compromiso también ganan partidos.
El paso a la siguiente fase tiene un valor especial para esta camada de jugadores, que durante años estuvo muy cerca de alcanzar objetivos mayores sin lograr el premio merecido. Esta vez, con el plantel prácticamente completo, Chile dio el golpe necesario para seguir alimentando la ilusión mundialista.
Ahora el desafío será aún mayor. En la segunda ronda, que se disputará en ventanas dobles durante agosto, noviembre y febrero, La Roja del básquetbol que entrena Juan Manuel Córdoba enfrentará en partidos de ida y vuelta a Estados Unidos, República Dominicana y México, tres potencias continentales que pondrán a prueba el crecimiento del equipo.
Más allá del resultado, este logro simboliza la consolidación de un proyecto construido a largo plazo. Gran parte de la base del plantel y su entrenador comparten un camino que comenzó cuando apenas tenían 14 años, una historia de continuidad y confianza que hoy empieza a dar frutos en el escenario internacional.
Chile dio un paso histórico. Y, por primera vez en mucho tiempo, la ilusión de llegar a una Copa del Mundo parece más real que nunca.