El pasado viernes 10 de julio 2026 estuve participando por internet en una conferencia sobre Feminicidios y Salud Mental, en el marco de la conmemoración del 52 aniversario de Casa Abierta dominicana.
Es alentador que, aunque Casa Abierta se dedica a la prevención del consumo de drogas; y al apoyo a los programas de servicio a los usuarios, dispusiera en su programación educativa, vincular esta la problemática de las adicciones con los feminicidios y la salud mental.
En esta ocasión formó parte de una coordinación con el Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAM).
En general, las vulnerabilizaciones sociales, culturales, económicas, psicológicas, están interconectadas por razones estructurales, históricas, y son transversales en causas, y por igual deben ser tratadas en los planes de transformación de las problemáticas.
La cultura patriarcal ha reproducido valores, estereotipos, de que los hombres no deben expresar sus aflicciones, que no deben llorar, no se les estimula para la sencillez en el trato, y se le enseña que es “él” que manda, que puede ser agresivo, controlador, violento. Y algunos hombres rechazan la terapia y la transformación de ese patrón de crianza y socialización.
La salud mental
“La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como un estado de bienestar que permite afrontar el estrés, desarrollar capacidades, aprender, trabajar adecuadamente y contribuir a la comunidad. La ONU respalda este enfoque integral, añadiendo que se trata de un derecho humano fundamental, más allá de la simple ausencia de trastornos
Es un componente integral del bienestar general, abarcando el equilibrio emocional, psicológico y social.”
https://www.un.org/es/global-issues/mental-health
En República Dominicana existen debilidades, vulnerabilizaciones, en el bienestar, por los bajos ingresos, salarios, por las desigualdades en el pago de impuesto, por los usos del dinero público. Hay un reclamo permanente de los sectores populares y la clase media poara que el gasto público disminuya en el gasto exagerado en publicidad; y también que haya freno a la corrupción en los distintos estamentos que conformamos la sociedad.
La asimetría de poder es un factor de sufrimiento y eso afecta el bienestar. En nuestra democracia existen derechos humanos fundamentales en lo formal, pero no tenemos aún una igualdad sustantiva, medidas efectivas para que haya bienestar. Hay crecimiento económico, pero no se refleja en calidad de vida, y en buenos servicios. No se logra frenar la evasión de impuestos, y que paguen más los/las que tienen más; igual afecta en los recursos que reciben las familias pobres por la no indexación de los salarios.
Las desigualdades sociales, la corrupción, los altos costos de la política, la opacidad en el financiamiento de la política, con el concepto de que se apoya en aportantes que luego exigen prebendas, y esa corrupción dificulta que las poblaciones tengan buenos ingresos y buenos servicios.
El estrés económico, la cultura machista, las adicciones; y una educación con cosificación sexual y sumisión para la mujer: causas de feminicidios, violencia de género extrema.
Incidencia y marco legal
En este año 2026 en República Dominicana se han incrementado los feminicidios: en el primer semestre (enero-junio) han ocurrido 47 feminicidios íntimos, de parejas y ex parejas; un incremento de un 74 % con respecto al año 2025.
Han quedado 68 menores en orfandad. Tenemos una tasa de 4 feminicidios por cada 100,000 personas.
Ha habido suicidios de hombres feminicidas en un 27.8% (Datos Fundación Vida sin Violencia.).
La ley en RD y el feminicidio
El artículo 93 de la Ley 74-25 del nuevo Código Penal de la República Dominicana tipifica de manera independiente el delito de feminicidio.
Define este crimen como "el hecho que cause la muerte de una mujer en razón de ser mujer, independientemente de la edad, relación de pareja o lugar donde ocurra". [
Se establece la penalidad de condena de 30 a 40 años de prisión mayor. Multa: Sanción económica que va desde los 50 hasta los 1,000 salarios mínimos del sector público
Historia, enfoque de género y concepto Feminicidio
Se llama feminicidio cuando una mujer es asesinada por misoginia, odio, desprecio a la mujer por parte de un hombre. En América Latina fue la antropóloga Marcela Lagarde la que inició el uso del concepto, tomado de Diana Russell, y se comprendió como un patrón de odio de los feminicidas a partir de los asesinatos sucedidos en Ciudad Juárez, México, a partir del año el 2012. Se destapó el escándalo de que se descubrieron cientos de cadáveres de mujeres desparramados en zonas baldías alrededor de carreteras despobladas, las cuales fueron torturadas y violadas antes de matarlas. Eran mujeres trabajadoras de maquilas (de empresas textiles), trabajadoras sexuales, mujeres jóvenes. Ya a nivel mundial se reconoce el concepto feminicidio o femicidio.
Cuando se tiene un “enfoque o perspectiva de género” para usar la palabra feminicidio es porque se reconoce que es el resultado de la cultura de posesión que tiene el hombre machista; es el resultado de discriminaciones, asimetrías de poder entre mujeres y hombres. Lo cual se alimenta de sociedades donde la calidad de vida es baja y los mismos hombres tienen limitaciones educativas, de ciudadanía cívica pobre, frustraciones, estrés, adicciones para enfrentar las dificultades, frustraciones.
Ya de por sí, creer, y educar, criar, a una persona con valores de que las mujeres son inferiores y el hombre es superior, es una ausencia de salud mental, para el hombre y para la mujer: pues a ese patrón de roles, estereotipos, desigualdades, le falta empatía, seguridad, autoestima, respeto.
Es importante que las mujeres transformen la cultura de sumisión, de no saber poner límites; deben aprender a validarse emocionalmente; saber tener autonomía para vivir; no aceptar dependencias y tratos condescendientes. Todo lo cual es parte de la salud mental de vivir con alegría, saber estar y disfrutar sola, con amistades, participar en la política, en organizaciones de servicio, entre otros proyectos de vida; que permitan no caer en relaciones tóxicas y donde su voluntad se diluya en un “ciclo de violencia” y disminuya el respeto, lo que afecta su reputación y el respeto propio, del hombre y de sus entornos, los tejidos sociales de los que forma parte. Hay que evitar volver a reiniciar una relación violenta, pues la mujer va desapareciendo. (Mario Alonso Puig. Los hombres solo respetan a una mujer…https://youtu.be/S9irb6Gs6zk?si=bJXJP09_kobNkGA5
Alerta para detectar que la mujer puede estar siendo afectada por la violencia de género y posible feminicidio
Afectaciones de la salud mental en: el sueño, la alimentación, aislamiento social, falta de energía y sentimientos persistentes de tristeza y desesperanza.
Características
Estrés, violencia psicológica (insultos, indiferencia, la ley del hielo, amenazas), miedo, ansiedad, minusvalía, confusión, baja autoestima, inseguridad, sufrimiento, dependencia emocional, celos, machismo.
Consecuencias, qué hacer si se ha ejecutado, o si no se ha ejecutado
Si no se ha logrado ejecutar el feminicidio: La prevención y la reparación pasan por reconocer que la violencia contra las mujeres deja cicatrices emocionales que si no se atienden perpetúan el ciclo de violencia. El ciclo es una consecuencia que erosiona el valor propio y la mujer pierde respeto; y es una situación que abra un espacio inmenso para una relación no saludable. Hay que ayudarla con terapia para saber mantener límites que se cumplan. Ibid.
Formar redes de apoyo, buscar las conexiones principales, para el apoyo y programas para su autonomía; o para ayudar a la familia, si ha sucedido el feminicidio.
Con un feminicidio suele haber un trauma colectivo. Cada feminicidio genera miedo, ansiedad y sensación de inseguridad en las mujeres de la comunidad; y en las que están en riesgo.
Suele haber estrés postraumático, depresión y retraimiento social, si queda viva, o en los familiares.
Las mujeres que sufren intentos de feminicidio o violencia extrema, enfrentan secuelas emocionales: culpa, hipervigilancia, insomnio.
La familia requiere atención psicológica especializada y acompañamiento comunitario en el duelo, traumas, con los/as huérfanos/as.
Alternativas para el quehacer de la comunidad y sus organizaciones, las instituciones públicas
- Formar redes de prevención y apoyo para los huérfanos; y para que no haya impunidad, que el feminicida tenga consecuencias.
- Acompañar otras víctimas para evitar más feminicidios.
- Luchar para que se cambie la misoginia y el machismo.
- Trabajar por una cultura de armonía, escucha, inteligencia emocional.
- Cambiar la violencia en el trato de corrección a los niños/as.
- Participación en campañas, en los medios de comunicación, programas educativos para una nueva mujer y un nuevo hombre: una sociedad sin desigualdades, discriminaciones.
- Formar redes de prevención y apoyo para los huérfanos.
- Acompañar otras víctimas para evitar más feminicidios.
- Luchar para que se cambie la misoginia y el machismo.
- Trabajar por una cultura de armonía, escucha, inteligencia emocional.
- Eliminar la impunidad.
- Cambiar la violencia en el trato corrección a los niños/as.
- Que se transforme la educación y toda la cultura para ¡Una nueva mujer y un nuevo hombre!
