Un joven cubano de 18 años sorprendió a más de un millón de personas en TikTok al mostrar la primera casa que compró en Cuba por 2,500 dólares, logro que atribuyó directamente a sus ingresos como creador de contenido digital.
Diego García del Prado, conocido en la plataforma como @dieegoblogger, publicó el 20 de mayo un video recorriendo la vivienda en el que declaró: «Vivo en Cuba y yo mismo no me lo creo, me compré mi casa, me estuvo costando dos mil quinientos dólares y mejor opción que esta ninguna».
La propiedad cuenta con sala, tres cuartos, cocina, comedor grande y una pequeña terraza sin terminar, y llevaba tiempo deshabitada al momento de la compra.
Diego no ocultó el estado de la vivienda, pero tampoco su entusiasmo: «Este año no podré estar estrenando ropa nueva, pero sí a mis dieciocho años voy a estrenar mi nueva casita en Cuba».
El joven planea remodelarla de forma progresiva —limpiarla, pintarla y resolver los detalles pendientes— e invita a sus seguidores a seguir cada etapa del proceso en redes sociales.
En el video también respondió a quienes cuestionan si TikTok puede considerarse un trabajo: «Las personas que dicen que redes sociales como TikTok no son un trabajo, hoy se los estoy demostrando en esta casa».
Diego subrayó que el logro tiene un significado familiar: «Ella y yo y mi mamá tenemos un techo donde poder vivir y dormir», señaló al referirse a la vivienda.
El precio pagado resulta llamativo incluso dentro del desigual mercado inmobiliario cubano, donde el promedio en La Habana ronda los 49,200 dólares y en zonas como Miramar o Playa puede superar los 75,000 dólares.
En provincias del oriente cubano, como Las Tunas o Granma, los promedios bajan a entre 17,000 y 18,000 dólares, según un análisis basado en más de 10,000 anuncios.
Los 2,500 dólares de Diego se ubican en el extremo más bajo del mercado, correspondiente a viviendas con necesidades importantes de rehabilitación, posiblemente en una zona periférica o provincial.
Este caso se suma a una tendencia documentada en los últimos dos años: jóvenes cubanos que monetizan plataformas digitales y destinan esos ingresos a adquirir o remodelar propiedades en la isla.
Una joven identificada como @yaneisycanta_98 compró una casa por 4,000 dólares en diciembre de 2025 y comenzó a remodelarla, mientras que otro tiktoker cubano construyó un cuarto gracias a ingresos de redes sociales en enero de 2026.
La compraventa de viviendas entre particulares está permitida en Cuba desde 2011 y requiere formalización ante notario, pago mediante cheque de gerencia bancario y, en operaciones de cierto monto, una declaración jurada sobre el origen lícito de los fondos.
El video de Diego acumuló 1,400,000 vistas y más de 133,600 likes, con miles de comentarios de seguidores que celebraron el logro junto a él.
«Lo que hoy ven aquí no es solo una casa, es un sueño hecho realidad. Nunca imaginé poder decir 'esta es mi casa’», escribió el joven en la descripción del video.
