El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, informó este sábado que las fuerzas ucranianas llevaron a cabo ataques de largo alcance contra tres áreas del territorio ruso, así como en zonas bajo ocupación y en el mar, en represalia por los recientes bombardeos del Kremlin contra infraestructura civil y comunidades en Ucrania.
Zelensky detalló que se bombardearon dos importantes instalaciones logísticas en las regiones de Moscú y Tambov, ubicadas a más de 500 y casi 700 kilómetros de la línea del frente, respectivamente. Según el mandatario, Rusia empleaba estos puntos para suministrar componentes sancionados destinados a la producción de drones y equipos de navegación. Además, se atacó una instalación petrolera. Los reportes señalan que las infraestructuras alcanzadas se encuentran al este de la capital rusa.
Los ataques de mediano alcance ucranianos también impactaron objetivos en las aguas del mar de Azov, el mar Negro y en la Crimea ocupada, precisó en una publicación en la red social X, acompañada por un video de las consecuencias del último golpe militar de Kiev a Moscú.

El jefe de Estado agradeció a las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, las Fuerzas de Operaciones Especiales, las Fuerzas Armadas de Ucrania, el Servicio de Seguridad y la Inteligencia de Defensa por la coordinación y precisión en la ejecución de las misiones.
Imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran una densa columna de humo negro procedente de un depósito de petróleo en la ciudad de Noginsk, ubicada a unos 50 kilómetros al este del Kremlin. Más tarde, se registró un incendio de grandes dimensiones en el centro de distribución del minorista en línea Wildberries, al sur de Noginsk, en la ciudad de Elektrostal. El alcance de los daños no ha sido determinado.
El alcalde de Moscú, Sergey Sobyanin, informó que más de 370 drones ucranianos fueron lanzados hacia el óblast de la capital rusa, de los cuales 64 fueron derribados cuando se aproximaban a la ciudad. En videos grabados dentro de los límites de la ciudad se observan columnas de humo de gran tamaño.

Este nuevo ataque contra infraestructura petrolera se produce exactamente un mes después de que fuerzas ucranianas ejecutaron su mayor ofensiva con drones contra Moscú, el 18 de junio, impactando la refinería de la región.
En los últimos meses, Ucrania intensificó su campaña de ataques de largo alcance contra objetivos militares, industriales y energéticos dentro de Rusia, utilizando drones que han alcanzado Moscú y otras regiones alejadas de la frontera. En respuesta, Rusia reforzó las defensas aéreas en la capital, desplegando sistemas Pantsir-SMD-E en las azoteas de edificios civiles.
Autoridades ucranianas consideran que las instalaciones petroleras constituyen objetivos militares legítimos por su aporte de combustible y recursos a la maquinaria bélica rusa. Kiev sostiene una campaña de ataques profundos contra la infraestructura petrolera, buscando interrumpir la producción y, en algunos casos, detener operaciones de manera indefinida.
El viernes, Ucrania atacó la refinería de petróleo Yanos en Yaroslavl, situada unos 280 kilómetros al noreste de Moscú, provocando un incendio en las instalaciones, informó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ucranianas en un comunicado difundido el viernes. La planta, copropiedad de Gazprom Neft PJSC, tiene una capacidad de diseño de aproximadamente 300.000 barriles diarios y fue construida para abastecer de combustible a la capital rusa y sus alrededores.
Imágenes del sistema FIRMS (Fire Information for Resource Management System) de la NASA, captadas el 16 de julio, muestran anomalías térmicas en el perímetro de la refinería que podrían indicar la presencia de incendios.
