Un brote de intoxicación alimentaria afectó el lunes a decenas de residentes del centro urbano José Martí Pérez, en Santiago de Cuba, donde el policlínico del mismo nombre atendió a 52 pacientes en cuestión de horas, según una nota informativa oficial de la Dirección General de Salud Pública de la provincia.
Los afectados presentaron dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarreas y sensación de calambres en boca y manos, con varios casos de deshidratación ligera y moderada.
De los 52 pacientes, 18 fueron trasladados a instituciones hospitalarias para recibir seguimiento más estrecho: dos gestantes, tres menores de edad no lactantes y 13 adultos.
Las autoridades sanitarias precisaron que ninguno de los pacientes se encontraba en estado grave ni crítico al momento del reporte, aunque la presencia de embarazadas y niños entre los hospitalizados añade especial preocupación al episodio.
De forma preliminar, el cuadro clínico fue asociado a la ingestión de alimentos. La nota oficial señaló que el posible origen del brote ya había sido identificado, aunque los detalles definitivos permanecían pendientes de confirmación en laboratorio.
Funcionarios del Partido, el Gobierno y el sector de Salud en Santiago de Cuba se presentaron en el lugar una vez conocido el incidente y mantienen, según el comunicado, «estrecha comunicación con los especialistas, en aras de tomar las medidas pertinentes e informar oportunamente a la población».
El episodio se produce en medio de una crisis sanitaria estructural que arrastra la provincia desde hace años. En enero de este año, autoridades alertaron sobre un brote de hepatitis A vinculado al colapso del alcantarillado y la distribución de agua sin clorar.
En abril, el propio gobierno provincial admitió el deterioro sanitario: saneamiento ambiental deficiente, alta infestación de Aedes aegypti y fallas en la potabilización del agua.
A comienzos de agosto, apenas semanas antes de este brote, circularon denuncias sobre pan de la libreta distribuido en Cuabitas con manchas oscuras y aspecto deformado.
Los antecedentes de intoxicaciones masivas en la provincia son numerosos. En diciembre de 2024, un niño falleció en Santiago de Cuba presuntamente tras consumir salami contaminado, aunque la causa no fue confirmada oficialmente.
En septiembre de 2025, un brote diarreico en el tren Manzanillo-La Habana dejó 25 hospitalizados —20 adultos y cinco niños— atribuido a una merienda contaminada vendida a bordo.
En noviembre de 2021, unas 70 personas resultaron intoxicadas en Santiago de Cuba por contaminación del agua potable con residuos albañales.
La confirmación definitiva del origen del brote actual depende de los resultados de laboratorio que las autoridades sanitarias prometieron divulgar una vez concluido el análisis.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
