Durante el encuentro científico y académico Euro Summit 2026, celebrado en esta capital, la especialista llamó a incorporar la atención a estos pacientes al sistema de justicia y alertó que la cifra es cuatro veces superior a la estimada para la población general.
Aclaró que la elevada incidencia de afecciones mentales en las cárceles no significa que estas personas cometan más delitos, sino que muchas nunca recibieron diagnóstico ni tratamiento oportunos y terminaron dentro del sistema penal.
Lluberes sostuvo que algunos reclusos ingresan a prisión con patologías mentales no tratadas y que, una vez privados de libertad, las dificultades para acceder a asistencia especializada agravan su condición.
A su juicio, esta situación evidencia la necesidad de replantear la relación entre salud mental y justicia, pues un sistema que responde únicamente con el encarcelamiento deja sin atender las necesidades terapéuticas de muchos pacientes.
Como alternativa, la psiquiatra presentó el Modelo de Interceptación Secuencial, desarrollado en Estados Unidos, que identifica seis puntos de intervención para que personas con esta condición reciban asistencia antes, durante y después de su contacto con el sistema judicial.
El modelo promueve la coordinación entre servicios comunitarios de salud, cuerpos policiales, hospitales, tribunales y el sistema penitenciario, con el propósito de evitar que quienes atraviesan una crisis psiquiátrica sean encarcelados cuando requieren atención médica.
Consideró que la República Dominicana podría adaptar este modelo mediante el fortalecimiento de los servicios comunitarios de salud mental, la capacitación de policías y operadores de justicia y una mayor articulación entre clínicas, tribunales y centros penitenciarios.
La especialista intervino en el Euro Summit 2026, encuentro que reunió en Santo Domingo a profesionales nacionales e internacionales para analizar los desafíos actuales de la salud mental y las políticas públicas en ese ámbito.
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