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Nos dice el Papa León XVI que el hombre intenta construir una nueva torre de Babel. Nuestro debe ha de ser entablar la cooperación entre Dios y el ser humano. Nuestro tiempo y la historia que se pretende construir debe tener en cuenta como soporte y premisa la dignidad de toda persona humana. Es la hora de hacer una opción radical por justicia y la fraternidad. De lo contrario crecerá el reinado de lo injusto y un mundo inhumano. El Papa nos recuerda las palabras de San Juan Pablo II: el misterio del hombre se esclarece en el Misterio de Dios que se ha hecho carne. Solamente en Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, encuentra la humanidad la plenitud.
Magnifica Humanidad es el nombre de la enciclica programática del Papado de León XIV, el primer Sucesor de San Pedro procedente de los Estados Unidos de América, y el segundo en ejercer su ministerio episcopal en Latinoamérica, en Chiclayo, Perú, una de las diócesis más pobres del continente. Mas de un año tuvimos que esperar para la publicación de dicho documento que nos indica que la colaboración con toda forma de hacer el bien a los demás es el reflejo de la comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La colaboración con la promoción del desarrollo integral en todas las iniciativas que faciliten dicho propósito ha de llevarnos al diálogo con todos los estamentos sociales. Una vida digna para todos es la meta que hemos de
alcanzar como conglomerado humano. La vocación de la Iglesia Católica esta sustentada en Cristo Sacramento que ha unido a Dios y a los hombres, quien con su Evangelio guía a la autentica experiencia humana. En tiempos en que la Inteligencia Artificial quiere sustituir toda la actividad en el orden intelectual, emocional, interelacional y productiva, desnaturalizando el sentido y finalidad de la existencia de todos los hombres y mujeres, hemos de recuperar y enfocar los objetivos de nuestro actuar y las metas a alcanzar en pro del bienestar de todos.
El 15 de mayo de 1895, el antecesor del actual Papa Prevost, de quien asumió su nombre para enfatizar aspectos de su papado necesarios para este tiempo, Leon XIII, publicó el primer documento papal dedicado a la Doctrina Social de la Iglesia, la Rerum Novarum o las Nueva Cuestiones, en relación al tema de los derechos de los obreros. La sociedad, la economía y la política fueron los aspectos a tratar, de igual importancia y urgencia hoy en día por el predominio de una mentalidad que solo busca un estilo de vida lujosa, de diversiones y de aplastar a la mayoría privada de sus necesidades básicas y de espacios para acceder a los bienes queridos por Dios para su distritucion equitativa y abundante entre todos los pobladores de la tierra.
La Iglesia, asi como la Fe Catolica que profesa no es un conglomerados depersonas que realiza solamente practicas espirituales para alcanzar favores que provienen según esta concepción equivocada de la divinidad favoreciendo a algunos y dejando en la pobreza a la mayoría de los entes sociales.
El anuncio del Evangelio se sustenta en la sabiduría y el realismo. El mensaje vida eterna y todas las energías de la Iglesia se emplean en permear con el Espiritu de Dios todas las cuestiones mundanas para transformarlas de acuerdo a los valores y procederes del Reino de Dios en Cristo Jesús. Lascuestiones sociales, desde la puesta en circulación de la Rerum Novarum, pasadas las décadas hasta nuestros días, han sido foco central de reflexión, y
no aspectos complemetarios de la misma, por parte del Romano Pontífice, losobispos, teólogos y teólogos serios y comprometidos de la Iglesia. Todo esto hecho bajo la luz de la Iglesia.
Principios para de la Doctrina Social de la Iglesia, las líneas maestras que guían a nuestro Pastor Universal, al igual que a sus predecesores, tal como condujo su labor episcopal por varias décadas en el continente de la esperanza, y como superior de los agustinos, son la Sagrada Escritura, la Tradición y el diálogo con las ciencias, para poder juzgar, discernir y proponer orientaciones concretas para servir de manera cristiana a este mundo. Criterio aplicable no solamente a los católicos, sino a todos los cristianos y a todos los hombres de buena voluntad.
La Doctrina Social de la Iglesia, referida por sus siglas DSI, incorpora por medio de León XIV en la actualidad a su corpus doctrinal tres nuevas cuestiones o res novae como son: la digitalización, la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica, que por una lado abren un marco amplio de posibilidades beneficiosas para la humanidad, y por otro, profetiza el Papa acerca de lo que se vislumbra desde ya como una cultura de la deshumanización y la despersonalización en favor de lo operativo, lo institucional y lo productivo sectorial.
Nuestro compromiso es seguir adelante en esta exposición del mensaje del Papa León XIV que nos presenta la Fe Católica en su correcta perspectiva de comunión y promoción social de todos y para todos los hijos de Dios según el Evangelio de Jesucristo.
