Cuba es fiel cumplidora del juego limpio y la caballerosidad en el deporte, condiciones que le han ganado el respeto internacional, más allá de sus resultados en eventos del área de Centroamérica y del Caribe, en el ámbito panamericano, olímpico y mundial.
Por estos días, en que se efectuaron los torneos clasificatorios en polo acuático, karate-do, natación artística, taekwondo, entre otras disciplinas, a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en República Dominicana, del 24 de julio al 8 de agosto, nuestra delegación se prepara para prestigiar el evento, completamente limpia de dopaje.
Una vez más, el Laboratorio Antidoping de La Habana, destacado por su quehacer desde el 13 de febrero de 2001, inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, mereció, por su repuesta en los Centroamericanos y del Caribe de San Salvador-2023, encargarse de la cita en Santo Domingo.
El centro capitalino, a pesar del infame bloqueo que limita la compra de reactivos y equipos, así como dificulta las investigaciones, se mantiene entre los 30 acreditados en el mundo, avalado al extender sus servicios de control antidopaje a organizaciones de Centroamérica, Sudamérica y en los tres últimos Juegos Olímpicos.
La labor a favor del deporte limpio la refrendó recientemente la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), con la que Cuba tiene un reconocido vínculo, al emitir un mensaje en el cual afirma: «el voleibol une a las personas, pero eso solo tiene sentido si la competición es justa».
La FIVB mantiene una política de tolerancia cero ante el dopaje. Su Visión Estratégica 2032 es la hoja de ruta que marca el rumbo de esta disciplina en los próximos años, centrado en el deporte limpio. No se puede empoderar a los atletas sin protegerlos, nada funcionará bien si los resultados en la cancha no provienen de un entorno limpio, apunta.
Imbuidos de este espíritu, los equipos cubanos acometerán un año cargado de compromisos importantes. La selección masculina tendrá los Juegos de Santo Domingo, coincidentes en fecha con la Liga de Naciones, y debe dominar el Norceca de Canadá, en septiembre, para obtener una plaza a Los Ángeles-2028.
El conjunto también aspira a clasificar para el Campeonato Mundial, en su nuevo programa de cada dos años, y no esperar por un cuatrienio, con 32 elencos en lugar de 24.
El plantel femenino tiene por principal objetivo mejorar el tercer lugar centrocaribeño en Santo Domingo, según publica Jit. Su otra cita de interés será el Norceca, en ese propio país, donde buscará, al igual que los varones, el cupo al Mundial de 2027 y la única plaza que otorga el evento para Los Ángeles.
