La delegación de Santa Cruz, coordinada por la Secretaría de Estado de Cultura junto a Casa de Santa Cruz, desarrolló ayer una jornada que combinó literatura y música en el Stand del Ente Cultural Patagonia. La programación incluyó la presentación del libro infantil El gran chapuzón de Pilik de Mirta Vázquez, el show musical de Claus Videla y Ariel Arroyo, y el cierre con la presentación de Horas de Sangre de Luis Ferrarassi.
Este sábado, la Secretaría de Cultura de Santa Cruz presentó una intensa agenda en el Pabellón Ocre del Predio Rural en la Ciudad de Buenos Aires. La propuesta que integró literatura y música santacruceña llamó la atención de los visitantes que, por ser fin de semana, visitaron la FILBA hasta la medianoche.
La actividad comenzó a las 16, con la presentación de El gran chapuzón de Pilik, de la escritora Mirta Vázquez – acompañada por Luis Pellanda– destinada a la infancia. Al respecto, explicó que la dinámica dependió del público presente. “La idea de la presentación fue, de acuerdo al público que tuviéramos, si había participación de niños los íbamos a invitar y tener en cuenta. En el caso de que no hubiera muchos chicos, hice una presentación más formal para comentar el proceso de escritura, cómo fue la elección de las imágenes y la narrativa”, señaló. Vázquez subrayó además que se trató de su primera experiencia en una feria internacional: “Es la primera vez, así que estuve con todas las expectativas. El libro ya estuvo presentado en varias localidades de Santa Cruz, pero en Buenos Aires fue la primera vez que pude asistir y estar para presentarlo”.
La música tuvo un lugar destacado con la presentación de Claus Videla y Ariel Arroyo. Videla interpretó su reciente lanzamiento Tan solo humano, acompañado de temas de su álbum Sur Blues. “La canción que lancé en YouTube el 17 de abril tuvo muy buenas repercusiones. Participa Miguel Ángel Erausquin de Pastoral en el video, y fue increíble cómo quedó. Ayer la pude cantar en vivo junto a Ariel Arroyo, con quien también compartimos una samba y otros temas”, comentó. Por su parte, Arroyo destacó la identidad santacruceña en su repertorio: “Hicimos un recorrido por canciones de mi autoría y también algunos clásicos de Hugo Jiménez Agüero. La idea en estos espacios fue mostrar nuestra identidad. Nosotros los que hacemos canciones trabajamos desde dos universos: el musical y el literario, y desde que Bob Dylan ganó el Nobel ya no se discutió más que la canción es una obra comprendida dentro de la poética”.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Luis Ferrarassi, quien presentó su libro Horas de Sangre y compartió su experiencia como editor. “Presenté mi último libro y charlamos sobre la experiencia de fundar una editorial nueva en Río Gallegos. Fue una actividad no planificada porque no pensaba venir este año, pero se dio la oportunidad y agradezco muchísimo a la gestión por poder hablar en un espacio que pensaba no participar”, explicó. Ferrarassi reflexionó sobre el rol del editor: “Lo de ser editor es algo muy especial, porque acompañas a los autores para realizar su sueño. En mi caso me gusta que los escritores que publican con Ferra Ediciones se conozcan, se vinculen y se cree una comunidad”. Sobre la importancia de la feria, afirmó: “La feria internacional es un premio. Participar te permite hacer muchos contactos, conocer gente y encontrarte con escritores de otros lugares. Que Santa Cruz esté presente nos hace sentir representados con cada autor que viene con su libro”.
Con estas actividades, Santa Cruz reafirmó en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026 su apuesta por la literatura, la música y la identidad cultural patagónica. La agenda continúa hoy con nuevas presentaciones y puede consultarse en conexioncultura.santacruz.gob.ar
