El joven conductor de un triciclo eléctrico, cuya historia de solidaridad fue compartida por Susana Ángela Borges González en su página de Facebook.
Hoy en la mañana paré un bicitaxi que manejaba el chico de esta foto. Cuando monté, le pregunté si llegaba al túnel de Línea y me contestó:
—Voy para donde usted vaya.
Me pareció muy gentil y se lo agradecí. Después me di cuenta de que era algo más que gentil, al escuchar la respuesta que le dio a un anciano que preguntó por el costo de su viaje. Él le contestó:
—Lo que usted pueda, abuelo.
El señor, casi llorando, pagó 100 pesos por un tramo que en muchas ocasiones otros choferes cobran hasta 250.
Ya llegando a la calle 60, una señora de apariencia muy humilde, vestida con un atuendo yoruba, nos paró y, al preguntar el costo, la respuesta fue la misma. La señora montó con mucha dificultad y, al bajarse, le pagó 150 pesos. Le agradeció y lo bendijo, pidiendo además que hubiese muchos más como él.
El resto de los pasajeros fuimos pagando lo justo, lo mismo que otros nos habían cobrado por nuestras distancias.
Al bajarme le pedí una foto y me explicó que sabe que muchas personas no tienen recursos y que esa es su manera de ayudar.
Entonces, después de tomarle la foto, pensé en el valor de este chico y en lo importante que es visibilizar conductas como esta.
Vivimos en una sociedad donde los adultos mayores son discriminados y, muchas veces, excluidos. A un adulto mayor con una pensión media en este país no le alcanza para alimentarse y mucho menos para transportarse. Y eso es exclusión.
Este chico, al que no pregunté su nombre, merece, además de las bendiciones de la anciana yoruba y de las lágrimas del abuelo de los 100 pesos, todas las mejores cosas que esta vida pueda regalarle. Sé que es mucho pedir, pero para un pueblo que sufre lo que sufre hoy el pueblo cubano, multiplicar conductas como esta sería maravilloso.
Gracias, chico desconocido, por enseñarme que aún quedan en este país personas que, incluso teniendo tan poco, son capaces de dar tanto.
Gracias por llenar de optimismo mi día.
Gracias. Gracias. Gracias.
