Santo Domingo.- Más de 100,000 personas en República Dominicana podrían estar viviendo con demencia, de acuerdo con una estimación ilustrativa incluida en el boletín de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública publicado esta semana.
Esta cifra parte de la mejor evidencia disponible en el país, el estudio 10/66 Dementia Research Group, que estimó una prevalencia de 11.7% en personas de 65 años y más en un área urbana de Santo Domingo.
En el marco del Día Mundial del Cerebro, que se conmemora el 22 de julio, el informe aclara que este dato no es extrapolable a nivel nacional, pero permite dimensionar el impacto potencial de la enfermedad.
Un estudio internacional publicado recientemente en la revista JAMA Neurology también aporta evidencia sobre la evolución de la demencia en la región. La investigación, realizada por expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis y la Universidad de Newcastle (Reino Unido), analizó datos de casi 17,000 adultos de 65 años o más en Cuba, República Dominicana, México, Perú y Puerto Rico, recopilados a principios de la década de 2000 y nuevamente unos 20 años después.
Los resultados muestran que, durante ese período, la prevalencia de la demencia aumentó significativamente en México, Perú y Puerto Rico, al pasar de aproximadamente uno de cada diez adultos mayores a cerca de uno de cada seis. En contraste, las tasas se mantuvieron estables en Cuba y República Dominicana, aunque los investigadores advierten que el envejecimiento poblacional seguirá incrementando el número de personas que viven con esta enfermedad en la región.
Estudio nacional aportará datos clave
El boletín señala que el Caribbean American Dementia and Aging Study (CADAS) ofrecerá en los próximos meses las primeras estimaciones nacionales representativas.
Esos datos permitirán diseñar políticas públicas más precisas y fortalecer la planificación de servicios para la población envejeciente.
Diagnóstico tardío limita la atención
Uno de los principales desafíos identificados es el subdiagnóstico. En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que, en países de ingresos bajos y medianos, muchas personas con demencia no son diagnosticadas a tiempo.
Esta situación tiene consecuencias directas, pues se pierde la oportunidad de recibir tratamiento y orientación, las familias no logran planificar el cuidado adecuado y se retrasa el acceso a servicios especializados.
El problema se agrava por factores como la confusión de los síntomas con el envejecimiento normal, el estigma y las barreras de acceso a especialistas, especialmente fuera de los grandes centros urbanos.
Hasta el 45 % de los casos podrían prevenirse
El informe también resalta que hasta el 45% de los casos de demencia pueden prevenirse o retrasarse si se controlan factores de riesgo a lo largo de la vida.
Entre las principales recomendaciones se encuentran controlar la hipertensión, diabetes y colesterol, atender a tiempo la pérdida auditiva, evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol; mantener actividad física regular, seguir una alimentación equilibrada y fomentar la vida social y el aprendizaje continuo
“Cuidar el cerebro empieza mucho antes de la vejez”, enfatiza el boletín.
Prevención y acceso
Salud Pública subraya que promover estilos de vida saludables, reconocer los síntomas tempranos y ampliar el acceso al diagnóstico y la atención especializada son medidas clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
En ese sentido, la Asociación Dominicana de Alzheimer y Similares (ADAS) reiteró su compromiso con la educación, el apoyo a las familias y la reducción del estigma.
